Podríamos decir que son cientos los mensajes de WhatsApp que recibimos diariamente. Y si somos celosos de nuestra intimidad, puede que se nos plantee un problema cada vez que recibimos uno y tenemos nuestra pantalla bloqueada. Cuando recibimos el mensaje, suele mostrarse directamente lo que nos han escrito, algo que puede ver cualquiera si tenemos, por ejemplo, el teléfono móvil encima de la mesa.